Lotes pequeños, trazabilidad simple
Cada lote de producción queda registrado con fecha de elaboración e ingredientes utilizados. El tamaño reducido del lote permite ajustar cantidades sin generar excedentes de materia prima.
No trabajamos con grandes volúmenes almacenados durante largos periodos. Preferimos producir con la frecuencia que marca la demanda real.
Selección y pesaje
Cada ingrediente se pesa antes de incorporarse a la mezcla, siguiendo la proporción definida para esa referencia concreta. No se improvisan cantidades entre lotes.
Reposo y curado
Los jabones surgras permanecen en curado varias semanas tras el moldeado, tiempo necesario para que la reacción de saponificación se complete y la pastilla adquiera su dureza final.
Prensado y envasado
Los aceites se prensan en frío y se envasan poco después de la extracción, en frascos de vidrio ámbar que reducen la exposición a la luz durante el almacenamiento.
Etiquetado y revisión final
Cada unidad se etiqueta manualmente con su lote y fecha de elaboración. Antes de salir del taller se revisa el cierre, el peso y el aspecto general del envase.
Buenas prácticas del taller
Lo que cuidamos en cada lote
Fecha de lote visible
Cada envase indica el lote y la fecha de elaboración correspondiente.
Formulación estable
Las proporciones de cada fórmula se mantienen fijas entre lotes, salvo revisión documentada.
Envasado manual
El llenado y cierre de cada frasco se realiza a mano, en pequeñas tandas.
Materiales reutilizables
Priorizamos vidrio y cartón reciclable frente a plástico de un solo uso cuando el formato lo permite.
¿Quieres conocer el detalle de un lote concreto?
Podemos compartir la ficha de ingredientes de cualquier referencia bajo solicitud escrita.